NOTA: Los archivos de estos tres años de web están en obras.
Poco a poco iremos volviendo
a publicar los artículos clásicos.
junio 2009.
INSPIRACIONES: Tinker Hatfield (1)
Desde que Tinker Hatfield resolvió aquel gran problema en 1986, Phil
Knight intuyó que podía estar ante un gran diseñador, pero seguro
que no se temía que el más grande de la Historia. El problema era
que Nike iba a presentar su nueva tecnología para el running:
las cámaras de aire más grandes hasta la fecha, que amortiguaban
mucho más. Se presentarían en las nuevas Air Max, pero para que
llegaran de verdad al público, necesitaban que el público entendiera
lo que ofrecían sin necesidad de explicaciones técnicas, sin que
hubiera siquiera que calzárselas... verlas una vez debía ser
suficiente para desear al instante caminar sobre esos cojines de
aire.

La solución de Tinker
Hatfield, que llegaba al diseño de zapatillas tras estudiar
arquitectura, fue aplicar una idea sacada directamente de algo que
vio en la fachada de un museo, el parisino Centre Pompidou. Allí la
gente caminaba por pasillos transparentes que eran prácticamente
tubos de cristal destacados sobre la estructura del edificio.
¿Porqué no intentar lo mismo con las cámaras de aire?. Así lo hizo,
y todos quedamos flipados al poder verlas directamente por las
aberturas en las mediasuelas de las Air Max originales (1987).
A partir de entonces, cuando
proponía una nueva idea en Nike, nada parecía demasiado extraño. La
marca que revolucionó las suelas con una
máquina de gofres, se ha beneficiado durante años de las
ideas de Hatfield, capaz de poner el
alerón de un Porsche en
la parte trasera de unas zapas y no resultar hortera, personalizar
su primera creación para Jordan con una piel que imita
la de un elefante y
conseguir el pattern más
imitado... o basarse en una máquina de cortar césped para conseguir
la Air Jordan XI, zapa clave de la historia de las zapatillas.

Loco
por conseguir un mejor calzado, Tinker buscaba como imitar la dureza
de una bonita pieza que protegía los bordes de su cortadora de
césped. De pronto se juntaron varios factores: el primero fue que
tenía un nuevo material, la patent
leather (conocido
en España a veces como charol), una
piel brillante, resistente al uso continuado, en la que no aparecían
arrugas o arañazos, ni se deformaba con tanta facilidad como la
habitual. El segundo impulso fue la vuelta de Michael Jordan a las
canchas. MJ utilizaba dos pares de zapatillas en cada partido, pues
se las cambiaba en el descanso asegurando que necesitaba el soporte
que ofrecían cuando estaban casi nuevas
(¿acaso no harías estas cosas tú si tuvieses una marca con tu
nombre?). Entonces
Hatfield, en un intento por conseguir un modelo que fuera ágil para
potenciar el juego del 23, pero pudiera a su vez soportar los
cambios de ritmo, dirección y velocidad de un hombre de más de 90kg
lanzado a toda velocidad, aplicó la patent
leather en
la Air Jordan XI,
bordeando justo por encima de toda la suela media. Con ese soporte
asegurado, pudo permitirse diseñar una flexible y comodísima parte
superior en tela mesh.
Como una zapa de running preparada
para el baloncesto. Satisfecho del resultado, dejó un par de
zapatillas, aún en pruebas, al propio Jordan, y en confianza le
dijo: "no
enseñes esto en público en al menos 4 meses".

Aquel prototipo era tan
bueno que Jordan, buscando también su propia inspiración porque se
estaba jugando una eliminatoria contra las dos nuevas sensaciones de
la liga, Penny
Hardaway y
Shaquille O´Neal, se presentó en el
partido con las nuevas zapas puestas. La gente veía como los pies de
Jordan brillaban literalmente, como unos veloces zapatos de
charol... pero los Orlando Magic eliminaron a los Chicago Bulls y
además nadie pudo comprar ese modelo hasta meses después, porque no
estaba a la venta: ni siquiera estaba preparado para su producción.
La temporada siguiente MJ tenía
nuevo equipo, con Dennis Rodman de refuerzo, con el que ganó de
nuevo el anillo de campeón y presentó oficialmente la
Air Jordan XI.
Cuando el modelo por fin llegó a las tiendas, se convirtió en el boom más
grande de la historia, más aun que
la primera Air Jordan. Todas las
marcas se lanzaron a imitar el patent
leather, e incluso algunas como BAPE hicieron de esto casi su
único atractivo durante años. Pero el origen estuvo en la búsqueda
de unas zapatillas de basket que dieran soporte a un juego explosivo
sin restringirlo. La filosofía de los mejores modelos, lo que ha
hecho de locomotora para la evolución del diseño: cumplir una
función real para el deporte. Ese es el alma de una zapa, lo demás
son añadidos y
juegos.
Tinker Hatfield: Respect the
arquitect.

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