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Poco a poco iremos volviendo a publicar los artículos clásicos.

marzo 2009. MINISTERIO DE LA HISTORIA SNEAKER: adidas Conductor vs adidas Mutombo

Una de estas dos zapatillas es un mito en la Historia, la otra un mito de palo ¿adivinas cuál es cual?

 Patrick Aloisius Ewing llegó a la NBA como número 1 del draft tras llevar a los Georgetown Hoyas a las finales universitarias 3 veces en 4 años y ganar el oro en Los Angeles´ 84 junto a Michael Jordan. Adidas intentaba apuntarse un gran tanto y compensar el error de haber dejado escapar al 23 (que estaba loco por la marca de las tres franjas) un año antes. El único jugador que tenía suficiente tirón y no estaba con Converse era Pat Ewing.

 En ese momento, Adidas era la marca líder en el mundo del deporte, y presentó a Ewing en el anuncio de las Conductor, que no tardarían en ser una de las zapas más deseadas y un referente durante años. Otros modelos derivados de las Conductor serían asociadas a la imagen del pívot de los Knicks, como las Rivalry o las Attitude, e incluso llegó a haber versiones con su nombre en la lengüeta. Representaron una época en Europa, marcando un nuevo ciclo en Adidas, el salto adelante tras las exitosas Top Ten.

 

 

 

 

 

 Las Conductor incluían todo lo que una zapa de la mitad  de los ochenta podía tener: materiales de altísima calidad, una construcción sólida y un diseño elegante, contundente. Su cómoda entresuela EVA llevaba una red pegada por los lados, que impedía se deformara con el uso. Esta red se repetía en muchas adidas de basket y running de la época, y era todo un sello de identidad.

 

 La popularidad y carisma de Ewing fue tal que le llevó a cambiar de marca para tener un mayor control sobre su imagen. Primero lo intentaría con Phoenix, pero la aventurilla duró poco. Consciente del tirón de su nombre en la ciudad de Nueva York, comenzó su propia firma: Ewing. Con estas zapas consiguió otro oro olímpico en Barcelona´ 92, como parte del Dream Team (el original y, para muchos, el único). También lideró a los Knicks en dos Finales de la NBA y fue nombrado entre los 50 mejores jugadores de la Historia. fue seleccionado para 11 All Star Game, aunque se perdió dos.

 

 

     

 

 

 A mediados de los 90s todo el mundo se dejaba ver con camisetas de los NY Knicks con el 3 ó el 33: Starks o Ewing. De Madonna a Kim Gordon de Sonic Youth. Otros, como Spike Lee, las siguen vistiendo en las gradas, pero nadie más en la pista, porque su número fue retirado en New York. La imagen de Ewing como mito de las zapas fue aprovechada en 2007 por Nike en la campaña del 25 aniversario de las Air Force.

 

 Las Conductor fueron re-editadas como parte de la colección dedicada por Adidas a los JJOO en 2008. Una gran noticia para los amantes de la vieja escuela y lo auténtico que cumpliría con las expectativas creadas.

 

 

 

 

 

 Dikembe Mutombo Mpolondo Mukamba Jean Jacques Wamutombo también llegó a la NBA desde Georgetown, elegido en cuarto puesto por los Denver Nuggets. A pesar de ser un gran defensor, en su etapa universitaria su imagen estuvo a la sombra de mitos de los Hoyas  que jugaban en su puesto, pero con más calidad ofensiva, como Alonzo Mourning o el propio Pat Ewing.

 Estos tres jugadores tuvieron zapas con su propio nombre en la NBA: Ewing todas las citadas a la izquierda, Mourning las Nike Air Alonzo y Dikembe las Adidas Mutombo, pero sólo las de Ewing alcanzaron el estatus de icónicas.

 

 

 

 

 Todos los logros personales de Mutombo fueron defensivos, fruto de un físico desgarbado de 218 cm de altura y unas larguísimas extremidades, que nunca le hizo ser excesivamente glamouroso. A pesar de ser un jugador bien valorado por compañeros y afición, que aportó mucha defensa en los seis equipos en que ha jugado, nunca fue mediático en el sentido elegante y atractivo de Ewing. Mutombo era más bien "el bueno de Dikembe, ese africano simpático".

 Un pivot entrañable que ya en sus últimos años se enfadaba cuando alguien le recordaba su edad (se retiró con 42), y cuyos largos brazos han dado pie a bromas de toda clase.

 La situación cuando se decidió lanzar un modelo para Mutombo no era precisamente ideal. Mediados los 90s, Adidas pasaba por la crisis más profunda de su historia. El control pasó a manos de Bernard Tapie, un polémico empresario francés famoso por comprar compañías al borde la quiebra, reflotarlas y venderlas de nuevo. Tapie hizo ganar la Copa de Europa al Olympique de Marsella desde la presidencia, y al año siguiente se vió envuelto en escándalos de sobornos y amaños. Cuando trató de dejar su sello en Adidas, casi acaba con ella.

 

 

 

 

 Técnicamente la Mutombo fue una zapatilla más bien justita. En cuanto al diseño, era una zapatilla con pinta de barata y el único añadido de un estampado que recordaba los orígenes africanos del jugador. No era muy original, pues Nike había lanzado justo la temporada anterior las Air Jordan VII, con dibujos de inspiración africana, y esa misma temporada la Air Raid II, repitiendo concepto. El pueril logo era un escudo con lanzas cruzadas... la única zapatilla posterior en cuyo diseño se puede rastrear su influencia  podría ser la infame Villacampa Canibal, lanzada en plena decadencia de Kelme.

 El lanzamiento de la Mutombo no despertó grandes revuelos, era un momento en el que la guerra del basket no iba con Adidas. Lo gordo era la lucha Nike vs Reebok, con Converse y Avia de comparsas. Adidas lanzaría alguna zapa más para el 55, pero finalmente perdió las esperanzas en el jugador, que acabó en los Houston Rockets, y Nikes (casi siempre la Team Super Max) en los pies desde hacía mucho.