(NOV ´08) En el último mes han ido llegando a las tiendas españolas laszapas que conforman la línea de baloncesto Adidas Team Signature (TS). Uno de los modelos claves es la TS CREATOR, pensada para jugadores rápidos en posiciones de base, escolta o alero, como son Tracy McGrady, Chauncey Billups o Derrick Rose, y Gilbert Arenas con su propia versión ligeramente retocada y low. Con las Creator vuelve al basket la tecnología Formotion en las suelas, utilizada en las Tmac6 y GilZero de hace dos años, o las excelentes Adistar de running de esta primavera.

 

El segundo modelo es el que nos ocupa ahora: la TS COMMANDER, una zapatilla preparada para los jugadores más interiores de Adidas: Kevin Garnett, Dwight Howard y Tim Duncan. Ellos tendrán su propia edición personalizada en las tiendas, y un largo etcétera de jugadores calzarán versiones en colores de sus equipos, aunque la inmensa de estos colores alternativos no van a estar a la venta en España. Durante el final de la temporada pasada las grandes estrellas empezaron a lucirlas. Garnett usó una edición limitada en blanco-negro-verde de la que todo el mundo hablaba para las Finales y Howard tuvo su versión USA Team. Observándolas se ve algo común a todas las versiones de las Commander: llaman la atención por una estética renovada y más moderna. Justo el punto

que faltaba en algunas de las Adidas TS del año pasado.

 

 

 La primera impresión de la imagen de la zapa en la mano es de old school, con más aires a modelos de los noventa que a sus predecesoras en 2007. Bordados en color contrastando con el fondo: hilo blanco sobre el nubuck negro en la versión para Garnett e hilo negro sobre piel blanca en la Duncan. Motivos personalizados como las firmas de los jugadores en el collarín y estampados (homenaje ?¿ al elephant print) y dibujos en brillo. En el reverso de los velcros, como descubrimos en el momento de abrochar las zapas, también hay mensaje: 2MALIK honra a a Malik Sealy, jugador de los Timberwolves fallecido en accidente de tráfico cuando regresaba de la fiesta de cumpleaños de su compañero Kevin Garnett. Por ello, desde sus tiempos de And1, las zapas de KG han tenido un hueco para llevar el nombre de su amigo. En el velcro de la de Duncan, algo más sobrio pero contundente: MVP 1999, 2003, 2005... creo que para esto no hacen falta explicaciones.

 

 En el pie resultan cómodas desde el primer momento, antes de llevarlas a jugar incluso. Cada caja trae dos pares de plantillas, pero en vez de Climacool y Cushion, como incluían el año pasado las Gil2Zero, la combinación es Comfort (plantilla sencilla y confortable pero que, como pude comprobar luego, resulta un poco justa para jugar fuerte) y Cushion, con insertos de Adiprene (azul en el talón,  foto bajo estas líneas) y Adiprene + (amarillo) en el antepié. Esta plantilla Cushion refuerza la amortiguación propia de la zapatilla y sería mi recomendación para jugar, pues sin ella la suela resulta un poquito dura la parte delantera. En mi caso, tras una hora jugando con ellas a tope, la plantilla Comfort ha quedado relegada a la bolsita que viene en la caja, o puede que para futuros paseos fuera de la pista. Porque hay que decir que la Commander es una zapa que se deja llevar con vaqueros y ropa off-court. Yo conservo esa costumbre de los tiempos gloriosos de las sneakers, cuando se llevaban a diario puestas las mejores zapas de basket de cada época... y es que hoy somos pocos los que no esperamos a que sean retros para llevarlas por la calle, snif.

 

           

+

  Mis primeros partidos, en pista de calle, me valieron para sacar conclusiones sobre la amortiguación. La zapa es cómoda, pero la mediasuela es muy firme, tanto que hacen falta unos partidos dándole caña para que la suela pierda un poco la rigidez. Esto pasa bastante pronto. Sobre el suelo duro de los playgrounds la zapa se porta bien, pero es en pista indoor, y sobre todo en parquet, donde podemos comprobar que la amortiguación es la justa, ni más ni menos. Lo que se necesita para que las rodillas no sufran y punto. Una parte media de la suela muy seria y hecha para durar, el opuesto a la LunarFoam de la Nike Hyperdunk que estuve probando dos semanas antes, que era muy mullida desde el principio, pero perdía alguna de sus propiedades con el uso.

 

 Aunque la verdadera virtud de la mediasuela de las Commander es la estabilidad. La zona del talón está construída alrededor de una carcasa (la pieza transparente en las fotos de abajo) redondeada para alojar el talón y fijarlo. Esto consigue reducir los movimientos del pie dentro de la zapa y asegurar el equilibrio de la pisada totalmente. Es uno de las mejores modelos que he probado nunca en movimientos de espaldas al aro. Perfecta al poste, defendiendo, pivotando o en reversos, y deliciosa para marcar el fade away.

 

       

 

 Otro detalle que añade más estabilidad a la zona media de la suela, y por tanto de la zapa, son las tres franjas. En otros tiempos, muy lejanos, los logos de las zapatillas estaban pensados con una función, y el de adidas era recoger el lateral del pie desde la suela hacia los cordones. Hoy en día la tecnología ha relegado los logos a simples símbolos, pero en el caso de las TS Commander esto no es así. Las tres franjas llegan desde la suela exterior para apoyar el equilibrio de la zapa. Se nota muchísimo, y creo que volver a darles una función ha sido un acierto de diseño.

  La suela exterior tiene un dibujo clásico con zonas de espiga (zigzag) y algún que otro dibujo diferenciado que le dan una tracción efectiva sin ser brillante. La diferencia de agarre entre pista de calle y cubierta es bastante notable. El forro interior de la zapa es un poco austero en la zona de los dedos. No roza, pero tampoco es un lujo. La horma es mediana, deja espacio al pie pero no demasiado para que no se mueva hacia los lados. El tallaje es true to size, incluso un poco más holgado que las Adidas del año pasado. El 10,5 US que probé deja un poquito más de espacio en esta TS Commander comparado con la LightSwitch por ejemplo. Poquito pero se nota. La parte más cómoda y mejor recogida es el tobillo, ya que la tira con cierre de velcro situada por encima de los cordones se ocupa de todo el collarín de la zapatilla. De este modo, al tirar de la cinta apretamos todo lo que está alrededor del tobillo, cosa que no se puede hacer siempre con los straps (cintas), que suelen ajustar sólo una parte más localizada. Además, el acolchado ahí es fantástico, dando mucha seguridad sin agobios. Incluso los más reticentes a llevar zapas de caña media-alta, o de no abrocharlas demasiado fuerte, pueden hacerlo sin que la zapa restrinja movimientos. Un equilibrio casi perfecto entre comfort y seguridad. La transpiración es buena. A pesar de no llevar orificios de ventilación en la piel, el pie no suda demasiado, como pudiera imaginarse. Y un detalle curioso: tras alguna de las pruebas pudimos observar algo de humedad condensada en la carcasa transparente del talón...  seguro que habrá una sesuda explicación para esto, pero dejamos estos misterios de la física para cuando nos toque ir al programa de Sánchez Dragó.

 

 Veredicto: la TS Commander es una zapatilla que aprueba

en todos los apartados, y sobresale en estabilidad. Cómoda y segura, limita los movimientos indeseados del pie sin agobiar. La amortiguación es justa, la suela no es en absoluto blanda pero cumple bien. Incluye dos pares de plantillas, de las cuales la Cushion es sin duda nuestra recomendación para jugar. El tobillo va recogido y protegido, hasta se puede decir que mimado por el mullido forro interior de todo el collarín, con cierre velcro. Espectacular para el juego de espaldas al aro, no deja de ser bastante ágil en todo tipo de movimientos. La pueden calzar jugadores de todo tipo y que jueguen en cualquier puesto sin problemas, aunque para correr un poco más Adidas ha preparado la TS Creator.

 

 Gracias a Marta Tejel (Adidas)