Hasta bien avanzados los sesenta, la gente corriente no corría. Sí, había un deporte en el que un puñado de atletas daba vueltas a una pista de ceniza, pero no podía decirse que "correr" fuera un deporte popular. Puede que encontraras alguien jugando al fútbol en cualquier pradera, pero pocos se planteaban la carrera como un método para estar en forma. 

 

 El germen del cambio nació en Nueva Zelanda, donde el entrenador de atletismo Arthur Lydiard consiguió que algunos de sus vecinos comenzaran a correr para sentirse mejor. El fenómeno saltó a Estados Unidos gracias a Bill Bowerman, entrenador olímpico...y fundador de Nike lo que parecía darle ventaja a la marca del swoosh en aquél lado del océano. Mientras, en Europa, adidas seguía con la idea de su creador, Adi Dassler, de realizar las mejores zapatillas para cada deporte... pero eso que llamaban "footing" parecía lejos de ser algo serio y los alemanes tardaron en reaccionar. Aunque algunas de las primeras zapatillas para correr estaban fabricadas por adidas, eran calzado de competición, no para los corredores populares.

 

 

 La adidas Marathon original surgió a principios de los ochenta,

cuando Nike ya había recogido los frutos de su apuesta por los corredores de calle y explotaba con las primeras zapatillas con cámara de aire: la Tailwind. En Estados Unidos los corredores entrenaban por la ciudad, donde el duro asfalto hace necesario el acolchado. Los europeos, que tenían más cerca parques, caminos de tierra y montañas... necesitaban sobre todo tracción y seguridad (control), el confort y la amortiguación no eran una prioridad para rodar por tierra, así que las cosas fueron por otros caminos. La adidas Marathon original nació, además, en un momento en el que el boom de los corredores hizo normal utilizar en el día a zapatillas deportivas con ropa de calle. El estilo entraba en juego. Por eso las Marathon 10 llegan en el momento justo, cuando el calzado de alto rendimiento y "de vestir" empiezan a acercarse de nuevo, tras unos años en los que el retro machacón y la moda han creado demasiados monstruos.

 

 

  Para la zapatilla de 2010 se usan algunos materiales que sólo son habituales en la línea adiZero, la más rápida del running adidas. El regusto retro queda claro en algunas líneas, pero son absolutamente válidas para un uso deportivo. El concepto de mezclar estilo y rendimiento parece sencillo y se ha llevado a cabo cientos de veces, con resultados muy dispares. En esta ocasión, la ejecución es muy brillante, con materiales nuevos y la idea original de mantener una zapatilla ligera. El comportamiento en carrera es muy parecido al de una zapatilla de entrenamiento ligero y competición, por lo que prefiere ritmos altos. Por eso las mayores dudas llegan con el tipo de corredor al que va dirigido. Quien quiera utilizarlas como modelo para series rápidas y competición ya tienen otros modelos de rendimiento parecido (incluso en la misma marca, las adizero Boston). El runner ocasional seguro que busca algo más acolchado. En cuanto al terreno ideal para sacarles jugo, nos encontramos con lo mismo: la suela exterior funciona mejor en terrenos irregulares que en el asfalto pero, a pesar del agresivo taqueado, no tiene sentido usar la Marathon 10 en caminos de tierra o irregulares. Se queda en medio de todo: demasiado veloz para tiradas diarias, demasiado bonita para los que acostumbren a volar con unas adiZero. Los que la utilicen solo para vestir y callejear no pueden tener queja y se van a sorprender por lo liviano de su confortable y sólida construcción. En la vida "casual" encontrarás comentarios de todas esas personas que recelan de la apariencia deportiva de tus zapatillas habituales.

 

 Por último, los amantes de las zapas en general, que encontrarán en las Marathon 10 el equilibrio: estilosas y funcionales, con alma e historia, no tratan de imitar superficialmente a sus predecesoras sino que las mejoran. El detalle curioso está en los colores utilizados: no sólo recuerdan a la Marathon original, también a una ilustre contemporánea de ésta, la Nike Elite.

 

 

 

 En carrera, como comentábamos, se comportan de forma cercana a las adiZero, usando la tecnología de hoy en día: 
-el sistema Torsion es un clásico de adidas. Situado en la zona media de la planta, actúa como puente rígido y mejora la transición de la pisada. En el caso de las Marathon 10 quizás echamos de menos algo más de rigidez en el puente.

 

-Formotion, lo hemos visto en multitud de zapatilllas de running y baloncesto de adidas. Pequeñas zonas segmentadas que se adaptan al suelo para un contacto con el suelo más suave. La Marathon 10 tiene la pieza Formotion ocupando toda la talonera, mientras que en otras zapatillas de su línea está más cerca del lateral donde suele apoyarse el pie en el primer contacto. La razón es su pasado. La Marathon original se usaba para carreras en tierra, "al gusto europeo". En terrenos irregulares es mejor que la pieza de Formotion ocupe un lugar más centrado y mayor, para adaptarse a cualquier relieve. Aunque la Marathon 10 está lejos de ser una zapatilla adecuada para senderos, mantiene detalles como ése o el espolón trasero ideal para las bajadas.


-La amortiguación mezcla lo mejor de adidas: adiprene
(en el talón, absorbe el impacto) y adiprene+ (en la zona delantera, rebota). Los distintos materiales situados en los lugares adecuados, adiprene , adiprene+. Si buscas un modelo para tiradas largas por asfalto o pasas de los 70kg puede que esta amortiguación resulte escasa. Para los demás es suficiente, con el adiprene ayudado por la pieza Formotion, se suaviza mucho la entrada en contacto con el suelo.

 

-El corte sigue las líneas de la Marathon original, pero esta vez desaparece el nylon, toda una innovación de los ochenta, por la actual rejilla con piezas suaves, termoselladas y reforzadas con pequeñas costuras. Si aquella era una zapatilla fuerte y ligera, la actual ha buscado, por encima de todo, más rapidez. Durabilidad no es la palabra más adecuada.


 
VEREDICTO. En las carreras largas a ritmo lento echamos de menos algunas cosas, un contrafuerte más potente en el talón, un suela más rígida en la transición... sin embargo, en cuanto avivamos el paso, comienza a actuar como se espera: rápida y con capacidad de respuesta. Y todo con una imagen a medias entre lo tecnológico y lo retro que recupera la idea de zapatilla global.

 

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Gracias a Delia y Marta (adidas)