En la segunda mitad de los noventa la entonces

bastante mermada adidas trataba de volver a la élite del basket con-

traatacando a las jefas del momento, Nike y Reebok, con unos cuantos productos que introducían nuevas e ingeniosas tecnologías,

con las suelas Feet Your Wear a la cabeza.La idea era simple: fragmentar la suela y dejar que dibujara claramente las formas del apoyo natural del pie. Tras haber puesto la primera piedra en cuanto a transición de pisada casi diez años atrás con el Torsion, esta sería la nueva aportación de la marca en ese terreno. Y ya sabemos que si Nike es amortiguación, adidas es control de la pisada. Los primeros NBA en beneficiarse de estos avances fueron Kobe Bryant y Antoine Walker, en el tenis sería el dos veces campeón de Roland Garros, Sergi Bruguera y en el cross-training, el apabullante jugador de rugby neozelandés Jonah Lomu. El impacto fue tal que Nike siguió el camino abierto con las FYW y se lanzó a segmentar las suelas de sus zapas: la línea de trail running Goat Tek con cortes que imitaban la pezuña de una cabra y la Air Jordan XIII (la de una pantera) fueron claros ejemplos. Pero, tras unos años de bastante éxito, el FYW prácticamente desapareció y nunca supimos muy bien porqué.

 

En su afán por poner a la venta dos o tres versiones distintas de las Commander y Creator al año, adidas ha ido alternando en sus suelas el Formotion, la amortiguación Bounce, el adiprene, las plantillas intercambiables Cushion/Confort o Cushion/Climacool y el Torsion. Mientras, el FYW se veía de forma anecdótica en algunos modelos de gama media en basket. En 2010 ha vuelto a una

zapatilla estrella , o a dos en este caso ...aunque en realidad no son modelos tan distintos como puedan parecer. Veamos.

 Y digo que no son zapas tan distintas porque

a principios de esta temporada hemos probado las TS Cut Creator y TS Bounce Commander, que eran como el día y la noche. Las Crtr cumplían con todo lo que se le pide a modelo de hombres rápidos y las Bounce hacían lo propio para jugadores fuertes, pero las SuperNatural comparten suela exterior y media, incluso bastantes cortes en la piel son iguales. Como siempre decimos, la suela marca la amortiguación, tracción y estabilidad de una zapatilla, así como gran parte de la flexibilidad. Por lo tanto, nada más sacarlas de la caja, nos dimos cuenta de que en poquito podían distinguirse... y al meterlas en el parqué corroboramos esa teoría.

 

 Aparte de las promesas de catálogo, en juego real, la suela Puremotion (el nuevo nombre con el que adidas se refiere a esta evolución del Feet Your Wear) consigue una pisada muy natural, muy ligera e increíblemente ágil. Aparte de sus redondeces, saltan a la vista unos agresivos cortes que casi aíslan unas zonas de otras. La sensación es que, cuando estás pisando con una parte de la suela, esa zona no se ve prisionera del resto, no tira, no se crean tensiones. El nombre Supernatural le va a la medida, la verdad. Cuesta acostumbrarse a ellas los primeros días, pero en el buen sentido. Son demasiado distintas a las zapas de otras marcas, y a otras adidas incluso. Este es la única pega que se puede poner, algunos jugadores no se si arriesgarán a cambiar al Puremotion.

 

 El moldeado de la suela se nota físicamente, es una gozada una vez te acomodas a él, ofrece unos desplazamientos muy suaves, una amortiguación agradable al tacto en el talón y un rebote moderado hacia la puntera. No son una zapa explosiva al estilo de las Nike Hyperize o la línea Kobe, en el apartado de los movimientos rápidos recuerda más (salvando las distancias) a las Zoom BB: no estorba los movimientos, se tiene mucha sensación de cancha y, sobre todo, es simplemente muy cómoda. La placa Torsion da apoyo en el zona del arco y sube en los bordes laterales, sobre todo en el exterior, dejando que el pie se incline ligeramente hacia dentro en la carrera y caída de los saltos. Esa inclinación (pronación), maldita para los runners, es más natural en movimientos de sprint, cambios de ritmo continuados, desplazamientos laterales... siempre que no sea un vicio de pisada acusado, no hay problema.

 

  

 Es uno de los detalles a subrayar de estas dos

zapatillas: quien tenga una pisada poco correcta, sobre todo quien tenga una pronación muy marcada y no use plantillas para corregirlo, puede que no encuentre suficiente soporte en el talón y arco para controlar esto y el pie se le vaya un poco. Por otra parte, la estabilidad general de las SuperNatural es buenísima para basket. Es una zapatilla en general ancha, los moldeados de la suela incluso sobresalen por los lados (se pueden ver desde arriba, según las tenemos puestas). La tracción de la suela es otro punto a destacar, una de las mejores que he probado sin duda, aunque con bastante diferencia en cómo se comporta en indoor y outdoor.

 

 Ahora vamos a darle un repaso a lo que las distingue.

ZONA MEDIA, AJUSTE: Relajado, bajo la capa que está a la vista y cubre los cordones, la Crtr tiene lo mínimo. Me llevé una sorpresa cuando (foto abajo) descubrí un simple mesh, muy muy liviano, surcado por cintas de ajuste que van de la suela a los cordones. Es muy ligera y cómoda, y dado que la zapa tiene (por fuera) un borde en piel muy bien cortado, no se pierde seguridad en los movimientos. Por parte de la Commander, los tres straps con cierre de velcro dan un plus de soporte bestial, al estilo de las clásicas Barkleys pero mucho más personalizable, ya que puedes ajustar cada uno de ellos hasta donde prefieras. Además se pegan y despegan desde ambos lados de la zapa.

 

 ZONA TOBILLO, AJUSTE: Ninguna de las dos zapatillas ofrece un ajuste especial en esta zona, por mucho que la Commander sea de caña muy alta, en realidad el collarín que rodea el tobillo en estas es muy cómodo, mullido y suave, pero no ofrece soporte extra. En la Crtr se amontonan demasiadas piezas en el cierre: cordones, cremallera, velcro, creo que es la gran debilidad de la zapa. Puede que haya a quién no le moleste, pero a mi (y a algunos jugadores) si. De hecho, tras la prueba les he cortado el strap para mi uso personal y el rendimiento de la zapa es el mismo.

 

    

 

 CONFORT: El forro interior es muy mullido en ambas, muy cómodo y sin roces. Las dos tienen relieves en la zona del tobillo, son zonas en las que la espuma del relleno es más densa, justo en el saliente del hueso: resulta muy agradable. En la parte delantera los dedos van desahogados pero no hay movimiento dentro de las zapas. La lengüeta de la Commander es buena, la de la Crtr es excepcional, aún mejor diseñada que las anteriores versiones TS Creator, el acabado en el tobillo es casi perfecto. Funciona genial con calcetines medianos o largos, evita los excesivamente cortos con este modelo.

 

 TRANSPIRABILIDAD: No destacan mucho en este terreno, pasan del Climacool o incluso de la malla abierta en las lengüetas.

 ACABADOS: Muy buenos, los materiales son de gran calidad. La piel de la puntera es muy flexible y los cortes están muy bien colocados. Las suelas pueden ser la parte más frágil en cuanto a durabilidad en asfalto. Los relieves del Feet Your Wear no ayudan a soportar el juego en canchas de calle durante años precisamente.

 

 TALLAJE: Van un poco más pequeñas que las Bounce Commander. Un 11US equivale a un 10.5US de Hyperize, por ejemplo.

 MÁS: Estéticamente, las Commander recuerdan los primeros modelos Equipment de los 90, muy de hombre alto y técnicas. Las Crtr tienen detalles que recuerdan a las Flightposite o algunos modelos de Gary Payton que jugaban con los cierres de cremallera. El Feet Your Wear las hace parecer un poco marcianas a las dos, pero en juego llaman mucho la atención y tienen estilo. Con las versiones de color llamativo (como estas All Star que hemos probado) no puedes ir a una cancha sin que te pregunten por ellas. La relación calidad/precio bestial, su PVP está alrededor de los 100 euros de salida (ya se pueden encontrar hasta por 85eu y han salido al mercado hace un mes), frente a los 120-150 de las zapas estrella de Nike. Las dedicadas a cada jugador llevan el número bordado en el interior del empeine, así como otros detalles personalizados con mucha clase.

 

 Gracias a Marta Tejel (adidas)