Puede que la Ravenous y sus versiones sean los primeros pasitos serios de Columbia en un segmento

tan creativo como las zapatillas de trail running, pero cuando alguien lleva tantos años haciendo material de montaña, estos pasos son mucho más naturales (y exitosos). Hacer calzado de correr por montaña es complicado: conseguir flexibilidad sin comprometer la protección, apostar por la tracción y la consistencia por encima de la comodidad y el lujo. Pero habitualmente lo más complicado para una nueva marca suele ser dar con el ajuste adecuado. Salomon parece que dió con la forma y la mantiene casi año tras año. Otras marcas consagradas van retocando las hormas de sus modelos cada temporada y los primeros intentos de los nuevos fabricantes suelen ser palos de ciego. Aquí es donde se nota que Columbia lleva años en esto: su primera zapatilla para correr por montañas (y ríos) no se comporta como una novata.

 

      

 

La Ravenous es ajustada como un guante gracias al Techlite, una tecnología que se sitúa en la mediasuela pero también en el collarín.

 Hace años se convirtió en habitual un material llamado "memory foam" (espuma de efecto memoria, ahora hasta se hacen almohadas así) que se ajustaba al talón, adaptándose y manteniendo la forma del pie. El collarín de esta zapa funciona de un modo parecido, a pesar de que en un primer contacto con ella parezca más rígida. Lo mejor de esta estructura moldeada en 3D es que permite colocar el contrafuerte del talón en el exterior de la zapatilla. El contrafuerte es una parte fundamental ya que permite aportar un chasis sobre el que se forma gran parte de la estabilidad de la pisada. En la mayoría de los casos está situado en el interior de la zapatilla (es lógico: tus huesos, que son la parte más rígida de tu cuerpo, están en el interior), convenientemente acolchado, pero en algunas ocasiones se saca al exterior (algunos animales también tienen el esqueleto en la zona más externa). Ese diseño "exoesqueletal" permite dejar el diseño en lo básico, pero para hacerlo hay que asegurarse de que la estructura rígida no va en contra de la comodidad, que no se clava ni molesta, y que además sigue funcionando. Y en el caso de la Ravenous el TechLite da una base acolchada y consistente, que mantiene el confort y ajuste, haciendo que el pie no se desequilibre al chocar contra el suelo, pero que tampoco se mueva dentro de la zapatilla.


El estilo de Columbia no es precisamente el de colorear sus avances tecnológicos de tonos brillantes, así que en el color probado el contrafuerte externo es transparente. El hecho de que la tecnología de amortiguación en la suela reciba el mismo nombre hace el TechLite algo confuso de cara a la comunicación. En la versión anfibia no hay contrafuerte ni Techlite bajo el tobillo, así que la estabilidad es menor.

 

       

En la zona delantera, la horma es bastante ancha donde

se necesita: en los dedos, aunque sabe ajustarse gracias a unos cordones clásicos para lo que acostumbramos en las zapatillas de trail, meclando ojales con cinchas que rodean el pie. La anfibia usa un cierre mecánico más radical, típico del trail running, y cordones elásticas.

Y es en la zona delantera donde echamos de menos algunos detalles más técnicos. Aunque la puntera está reforzada, cualquier zona de piedras exige algo más de dureza (otras marcas utilizan refuerzos plásticos). La malla es relativamente abierta, por lo que se intuye que Columbia ha decidido apostar por la transpiración y no por la durabilidad o por un rendimiento extremo. En el caso de la anfibia no es que la malla sea abierta, es que la malla deja que se vea el pie descalzo dentro, como podéis ver en las fotos. Esto consigue una evacuación del agua y ventilación extremas, y una ligereza comparable a lo que son las Zoom Kobe V en basket.


Cuando llegamos a la mediasuela confirmamos nuestra idea de que Columbia se ha tirado por hacer algo resistente pero suave, de cara a un uso prolongado antes que algo extremadamente competitivo en carrera. Los que vengan de la montaña estarán acostumbrados a pisar sobre una estructura rígida, pero la Ravenous es muy cómoda desde el primer paso. La espuma de la suela tiene dos densidades como cualquier zapatilla para corredores neutros o con una pronación leve. Aunque el diseño de la zona más dura
es muy diferente a lo habitual, corriendo por toda la zapatilla y ampliándose en las zonas más efectivas.

 

El tacto es el de una zapatilla medianamente blanda, incluso muy blanda si las comparamos con otras de trail, lo que repetimos que puede no ser del gusto de los corredores más agresivos. Incluso la suela exterior, realizada en un compuesto de goma llamada Omni Grip, es adecuado para terrenos irregulares, senderos e incluso funciona correctamente en asfalto, pero se echa en falta un taqueado más agresivo si lo tuyo es la montaña pura y dura. En terrenos de roca mojada la anfibia sorprende con un agarre espectacular. En asfalto o tierra (nos gustó usarlas este verano unos pocos días, como zapatilla de entrenamiento por su frescura y ligereza) la amortiguación es totalmente efectiva.


Puede que sea eso lo más sorprendente. Una marca especializada en material de montaña y outdoor da un golpe serio en el trail running y no lo hace compitiendo en competitividad deportiva, sino en el de las zapatillas que funcionan en condiciones agrestes pero no imposibles. Más cercana a a una que a una Asics GEL Trabuco por su amortiguación, o a una Pegasus Trail por su comodidad y sencillez, que a tiburones como las Salomon XT, se convierte en una buena opción para carreras por terrenos irregulares y también para quellos que quieran una zapatilla que se comporte bien en montaña sin sacrificar comodidad.

    

 

 En cuanto a la capacidad de la anfibia de adaptarse a entrar y salir del agua, hay que decir que resulta sorprendente. Sorprende de entrada que no tengan orificios para evacuar agua por la suela, pero la verdad es que no se echan en falta. Al volver del río a los caminos, la zapatilla seca relativamente rápido, pero lo mejor de todo es que mientras se va secando la humedad no molesta. No se acumula agua ni entre el pie y la plantilla, ni entre la plantilla y la base de la propia zapa. Y en próximas colecciones llegan nuevos avances de Columbia en zapas anfibias, aunque mucho más radicales.

 

 Para próximas colecciones llegan versiones con control de pronación en la suela y la (ya lanzada) versión OmniTech, que tiene propiedades parecidas a las del famoso GoreTex. Gracias especiales a María (Columbia) por proponernos probar las anfibias. La review de la Ravenous "normal" ya fue idea (o deseo) nuestra, desde el primer momento que la vimos en el pasado showroom de primavera 2010.

 

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