25.02.11 Un All Star sin salir de la Castellana (x Ismael del Prado)      

  La disputa del LX Partido de las Estrellas de la NBA se convirtió en la excusa perfecta para que tres de los patrocinadores de la mejor liga del mundo -adidas, BBVA y Canal+- organizaran la primera fiesta del All-Star en Europa, con la presencia de las Miami Heat Dancers y el ex jugador Horace Grant como principal reclamo para los asistentes, que llenaron el madrileño Hard Rock Café.

 
Ganador de cuatro anillos de campeón de la NBA, tres con los Bulls de Michael Jordan y uno más en unos Lakers bajo el auspicio de Kobe Bryant, el estadounidense Horace Grant pasó por Madrid derrochando simpatía y cercanía, lo que propició un auténtico baño de multitudes, especialmente, para los afortunados que lograron inmortalizar su paso con una fotografía, una imagen firmada o incluso ciñéndose por unos minutos unos anillos de campeón, cuyo peso daba buena prueba de su autenticidad. Grant recordó sus vivencias al otro lado del Atlántico y no dudó en afirmar que "no hay demasiada distancia" entre Kobe y Jordan, dos mitos con los que compartió camiseta, vestuario y, sobre todo, "la felicidad de la gloria deportiva". Los amigos de NBAmaniacs se marcaron una interesante entrevista, que puedes leer aquí.



 

 

  Precisamente, KB24 se erigió en el gran protagonista (MVP y victoria del Oeste) de las pantallas que tanto en el primer como en el segundo piso proyectaron este All-Star, que contaba con el gran aliciente de ser ofrecido por primera vez en tres dimensiones.

 
Previo al partido, José Ajero y David Broncano se encargaron de ir calentando motores de los presentes (se contaron por centenares), ajenos a la fría y lluviosa tarde que presidía la capital. Tras la bienvenida comenzó el desfile de los indispensables VIP. Muchos de ellos por su condición de jugadores de baloncesto en nuestro país como los madridistas Clay Tucker, Felipe Reyes, Carlos Suárez, Fischer D'Or o el ex NBA Sergio Rodríguez. Por el bando colegial se dejaron ver Josh Asselin, Daniel Clark, Jayson Granger y Cadner-Medley. Otros dos ex estudiantiles como Rafa Vidaurreta y Javier Beirán, ahora enrolado en las filas del Gran Canaria, tampoco se perdieron la fiesta, acompañado el segundo de su padre, Javier, todo un medallista olímpico en 1984. No fue el único ex jugador presente, entre otros, también acudieron Joe Arlauckas, José Miguel Antunez, Pablo Martínez,

los hermanos Llorente o el ruso Mijail Mijailov.


 
Pero como no sólo de basket vive el hombre ¿o sí? El sector futbolero se hizo notar con el actual entrenador del Levante, Luis García, y el segundo técnico del Getafe, Víctor Sánchez del Amo. Desde el Coliseum azulón también se personaron los futbolistas Gavilán, Casquero y Mario. Con todos ellos ya presentes y en pleno coloquio, comenzó un cocktail a modo de cena al más puro estilo americano. Nachos, aros de cebolla, pollo tan crujiente como picante, mini hamburguesas, sándwiches vegetales... fueron desfilando por el local en bandejas que serían fieles compañeras durante toda la velada. Como no podía ser de otra manera, un brownie sirvió de postre.


 Entre bandeja y bandeja, entre sobre de cromos y sobre de cromos de la mejor liga del mundo, especialmente demandados por los basket fanáticos, las Miami Heat Dancers salieron a escena. Curvas de vértigo y escotes interminables que iluminaron la cara de

 más de uno y no por la multitud de flashazos que lograron disparar en su puesta en escena.

 

 

 

 Uno, dos, tres... hasta cuatro números mostraron las animadoras de su habitual repertorio de baile en los descansos del American Airlines Center, instalado en la ciudad de Florida. Para que no faltará de nada, también aprovecharon la ocasión para firmar a sus fans, como si unas estrellas más de basket se trataran, su último calendario de imágenes.

 
En estas, llegó la hora mágica. Balón al aire y comienzo de la edición número sesenta de un Partido de las Estrellas que tuvo su dignísimo clon en miniatura en la plaza de Colón. Un punto neurálgico al que enfocaron las cámaras de Canal+ cada tiempo muerto para seguir las evoluciones de una noche mágica gracias a la plataforma de televisión privada, adidas y BBVA que, por si fuera poco, tuvieron un bonito detalle con los presentes a su salida del recinto en forma de camiseta conmemorativa.
 

 Y todo sin salir de Madrid, sin necesidad de cruzar el charco para vivir el mayor evento baloncestístico del planeta.

 Y es que este año, el All-Star se jugó también en la Castellana.